Primer día: Presentación

Este artículo lo iré escribiendo poco a poco según vaya haciendo el trabajo. La idea surge como regalo de cumpleaños para un amigo (el que por cierto espero que no esté leyendo esto porque me acaba de chafar la sorpresa jajaja). El regalo consiste en una especie de mezcla entre tres escuelas de cultivo y decoración orientales. La inspiración digamos que se la debo al padre de Karu, quien en su tiempo libre se dedica a hacer bonsai-ikebana. Empecemos un poco a definir en que consisten estas técnicas.

  • El bonsai es una técnica de cultivo ornamental que consiste en la preparación de plantas arbóreas para que crezcan en miniatura. Para conseguirlo se sirve de la plantación en macetas de poca profundidad para evitar un enraizamiento excesivo para nuestro propósito, así como de la poda de raíces y ramas cada cierto tiempo. Existen varias formas de presentar un bonsai ya sea de forma clásica, sobre roca, sobre madera muerta, esculpido por el viento, en forma de bosque, etc... todas estas formas por supuesto reciben un nombre específico que no creo necesario detallar.
  • El ikebana, por otro lado, se traduce como arte floral. Viene a consistir en la distribución de plantas (aunque normalmente se basa en las flores) de cierta forma que propicie llamémosle cierta paz interior. Podremos aprovechar prácticamente cualquier material que encontremos para darle un poco más de "vidilla" a nuestra composicion. Mi objetivo al fusionar el ikebana con el bonsái es tan solo conseguir una composicion de bonsái más ornamental, que se funda con su escenografía, por así decirlo. Estas técnicas de disposición suelen tener un trasfondo mitológico oriental, el orden de los colores y los números representan mucho en su cultura, y en técnicas como el feng shui son llevadas casi a rajatabla en la ordenación de espacios. Por así decirlo, al igual que los más supersticiosos de nosotros intentamos evitar el número 13 en lo que hacemos, por ejemplo.
  • Por otro lado, el arte del jardín zen que seguro conoceréis por los regalos de las conocidas tiendas de "chinos" consiste en una especie de arenero, decorado con cantos rodados, velas, inciensos y quizás elementos de agua. Zen no es propiamente una forma de decoración sino que es una variación de la doctrina taoísta oriental, que a su vez es una rama del conocido budismo. Su máxima es, al igual que la del feng shui, que la colocación de los objetos, la textura y sus cantidades nos conduzcan, de cierta forma, a la felicidad, la tranquilidad y sobre todo a la paz interior.

Bien, en este trabajo me sirvo de una bandeja de cristal (2,10€ en un "chino") y una maceta para bonsái circular (2,40€). Mi intención es convertir inicialmente la bandeja en un jardín zen, con grava, velas y algún canto rodado taladrado de forma que pueda sujetar varillas de incienso. La bandeja llevará en una esquina la maceta con un bonsái que también tendré que crear a partir de un hijuelo de Ailanto (Ailanthus altissima), que rescataré de el Cerro, y que tendré que podar y redirigir inicialmente.

  • Primer problema: la maceta no tiene agujeros de drenaje. Los agujeros de drenaje son muy importantes en cualquier tipo de planta, éstos impiden que el agua se estanque y pudra las raices. Además, si en esta composición elaboramos agujeros de drenaje, al regar el bonsái parte de la humedad pasará a la grava, lo que nos dará un ambiente más equilibrado y agradable, a mi parecer.
  • Segundo problema: no tengo ni idea de dónde voy a conseguir la grava. Ahora que lo pienso lo ideal sería arena de playa, su textura y su color serían perfectos para esta composición, pero estamos casi en octubre y dudo que vaya a la playa antes de dos semanas (el cumpleaños de Rober).

Segundo día

Hoy he resuelto el problema de la arena. He conseguido arena de río de la que se utiliza para hacer el hormigón, y en estos momentos esta secándose al sol. Más tarde la tamizaré en un colador para separar la gravilla y quedarme con la arena más fina, y quizas aproveche la gravilla para la decoración de la tierra del bonsái.

También he encontrado un canto rodado para añadir como complemento. Mi idea original era taladrar la piedra de forma que pudiera servir a su vez de soporte para varillas incensarias, pero el material es demasido duro para que la broca de cemento lo pudiera atravesar, así que he tenido que descartar esa opción...

Por la mañana hice el rastrillo de madera en unos 15 minutos, con segmentos de palillos chinos y palillos de pinchos morunos de madera, y la ayuda de nuestro gran aliado superglue.

Me he decidido a presentar el jardín zen de un color no muy común. Por lo general este tipo de artículos combinan los colones negro y blanco en contraposición, pero yo utilizaré tonos tierra (marrones, ocres, rojizos) y el toque verde que le dará el arbolito, acercándolo de esta forma a un entorno más integrado en la naturaleza.

Tercer día

El Ailanto (Ailanthus Altissima) es un árbol de carácter invasivo. Esto significa que las raíces tienen un gran radio de acción, y según se van extendiendo crean nuevos ejemplares a partir de sus nódulos. El Ailanto tiene en un principio apariencia arbustiva, tipo helecho, pero enseguida el tallo se alarga, manteniendo las ramificaciones en la copa, llegando alcanzar los tres metros de altura tan sólo en un año. Los nódulos son de carácter regenerativo, es decir, si cortas el tallo de un árbol nacido a partir de una red de raíces, en poco tiempo volverá a nacer un nuevo retoño. Esto plantea ciertas ventajas a cultivadores de bonsáis torpes como yo, y es que si partes una rama por accidente, con humedecer el tronco regularmente obtendrás un brote nuevo antes de dos semanas, pues su desarrollo es asombrosamente rápido. Esta carácteristica es bastante productiva porque mientras que con otras especies con regarlas una vez por semana vale y crecen muy lentamente(no necesitas hacer podas con tanta frecuencia), el Ailanto requerirá, o soportará más atención, lo que hace que no te aburras ni pierdas el interés.

Puse el retoño, una vez lavado y habiendo podado las ramas y las raíces, en agua durante toda la noche de hoy.

Cuarto día

Tras redirigir las raíces, pondría el futuro bonsai en una maceta normal, enterrando más allá de la base del tronco, casi hasta las ramas, para endurecerlo durante la primera semana. Empolvaré las raíces con hormonas de enraizamiento H2 para asegurarme rapidez y seguridad, aunque lo más probable es que muera pronto y renazca a partir de ahí, adaptado a la nueva tierra. En unos días lo pasaré a la maceta definitiva dejando el nódulo raizal fuera, y humedeciendo constantemente durante esa semana para propiciar la aparición de nuevos brotes cuanto antes. Probablemente me decida por no taladrar la maceta, pues al ser de arcilla el agua se avaporará más rápido, y si regamos sin encharcar no abrá problemas si se pudren las raices. Adémas por los agujeros podría traspasar la turba de la maceta y ensuciar la arena del jardín zen, cosa no muy pacificadora jajaja. Notaremos que estamos regando demasiado si el follaje comienza a oscurecer y volverse negro, aunque en este momento la planta está casi sentenciada. Dejad que la tierra se seque y recuperar un ritmo de riego más suave, que aunque la planta haya muerto y las ramas se hayan caído pronto renacerán nuevos brotes en los tallos y en el nódulo, recordad que posee un asombroso carácter regenerativo.

Quinto día

Ya he trasplantado el nuevo bonsái a la maceta propia, y mas tarde dirigí sus ramas para acerlo más plano. Con un mes más de tiempo vegetativo quedaría perfecto, pero por desgracia el tener tan solo una semana implica que no tendrá hojas, ya que al trasplantarlo del exterior entra en una fase de hibernación donde las pierde todas y tras dos semas renace. Quedará poco presentable para mañana... Tiempo al tiempo.

Último día

Al final decidí dejar las ramas trenzadas tal y como estaban en la última foto, la distribución con las ramas planas no quedaba bien. Quité las bridas de sujección y monté la maceta en una esquina del jardín zen, con la distribución de la segunda y tercera fotografías (segundo día). En un tiempo quizás pase por la casa de Rober a ver que tal sobrevive el bonsái, y posiblemente suba una foto con la evolución. ¡Hasta otro proyecto!

FIN